Verónica Alcácer, conocida como la Niña Vero, fue una de las primeras artistas en llegar al Bajo Miño y a los Molinos de O Picón y O Folón durante los difíciles tiempos de la pandemia. Fue entonces cuando surgió la idea de plasmar el entorno paisajístico y la cultura del pan en lienzos, para darlos a conocer a través del arte pictórico en museos y espacios expositivos a lo largo del Camino Portugués, desde Lisboa hasta Santiago de Compostela.

Verónica Alcácer del Río ya había participado con una obra de su autoría en el proyecto "Telas al viento", en la Fábrica de Papel de Lousado, en Piñor de Cea, Ourense.
La artista burgalesa, descendiente de una familia de intelectuales (su bisabuelo, el folclorista Justo del Río, y el inolvidable Ignacio del Río, pintor como ella), atesora una larga e intensa trayectoria artística y vital, así como un firme compromiso con su vocación plástica y la sociedad en la que vive.

Realizó su primera exposición en 1992, y desde entonces ha llevado sus creaciones por medio mundo, desde Burgos hasta Roma, pasando por París, Londres o Jerusalén