La transición energética se ralentiza

La llegada de Donald Trump a la Casablanca va a suponer una rémora, un retroceso en la lucha contra el cambio climático y que EEUU abandone la OMS. El planeta sufrirá las consecuencias de forma cada vez más intensa y devastadora, y esto no hay quien lo pare.

Vislumbro un horizonte incierto que nos llevará a un retroceso en el proceso de transición energética y en la lucha contra el cambio climático. Se ralentiza el proceso de descarbonización y los combustibles fósiles vuelven a estar en un primer plano, una muy mala noticia para el futuro del planeta y de la humanidad, lo vamos a pagar muy caro. La llegada de Donald Trump a la Casablanca va a suponer una rémora, un retroceso en la lucha contra el cambio climático y que EEUU abandone la OMS. El planeta sufrirá las consecuencias de forma cada vez más intensa y devastadora, y esto no hay quien lo pare.

En España, de momento nos hemos quedado sin Plan Moves III para el 2025 y sin deducción del 15% en el IRPF y por tanto sin ayudas para la adquisición de un coche eléctrico o híbrido, un obstáculo más en el camino. El Ejecutivo, antes de finalizar el 2024, aprobó el decreto ómnibus, un paquete de medidas urgentes, que incluía la prórroga de las ayudas a la compra de coches eléctricos, que, al no ser ratificados los decretos ley en el Congreso de los Diputados el 22 de enero (BOE, 23-1-2025, publica la derogación del decreto ómnibus y con ello todas las medidas dejarán de aplicarse). No se podrá solicitar la ayuda de hasta 7.000 € ni la subvención para la adquisición e instalación de puntos de recarga, ni recibir los 3.000 € que se podían recuperar a través de la declaración de la renta para la mayor parte de los modelos a la venta. La única manera de desbloquear esta situación pasa porque el Gobierno aprobara un nuevo decreto ley en el que las subvenciones no se mezclen con otras iniciativas para evitar el rechazo de otros grupos políticos parlamentarios en el Congreso de los Diputados.

La realidad es que el mercado de vehículos eléctricos no acaba de despegar y las ventas de coches eléctricos puros o híbridos enchufables van a un ritmo mucho más lento de lo deseable, y sin ayudas del gobierno y la falta de compromiso de las instituciones la situación irá a peor. Cómo es posible que la Xunta de Galicia, que sobre el papel tiene una Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático, invierta medio millón de euros en adquirir diez coches de combustión para uso de los conselleiros; esta no es la mejor manera de dar ejemplo y motivar a los conductores a que se compren un coche eléctrico puro o híbrido enchufable, y menos en un momento en el que los planes de ayudas brillan por su ausencia. Es necesario impulsar la renovación de un parque móvil obsoleto y hacerlo al margen de la movilidad eléctrica sería un grave error. Hay que predicar con el ejemplo, el que suscribe estas líneas, lleva cuatro años movilizándose en un eléctrico puro 0 emisiones, siendo consecuente con su compromiso con la salud planetaria, la mejora de la calidad del aire y la lucha contra el cambio climático.

Está claro que en este país no se está por la descarbonización, lamentablemente en la cesta energética siguen teniendo demasiado peso específico los petrodólares, y así resulta imposible reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero para mitigar los efectos del calentamiento global y mejorar la calidad del aire en las ciudades y con ello proteger la salud de la población, y sobre todo a los más vulnerables.