D. Avelino Bouzón, en el Archivo de la Diócesis de Tui-Vigo, en la Catedral de Tui.

Avelino Bouzón, sacerdote-director del Archivo de la Diócesis de Tui-Vigo: “Todos estos años han sido luminosos”

D. Avelino Bouzón Gallego está feliz. A sus 75 años, y con 50 ejerciendo su ministerio sacerdotal, dice que han sido “años luminosos”. Admite que ha habido alguna sombra, “alguna cosa pequeña”, pero que “tendría que rebuscar mucho para encontrar cosas negativas. Me parece todo positivo”.

Es un hombre de sonrisa permanente. Busca sus recuerdos y los traslada de forma entrañable a su interlocutor. Recibe a Diario Luso-Galaico en el Archivo de la diócesis, en la Catedral de Tui, del que es director.

“Yo me siento con 50 años de sacerdote casi como si hubiesen sido 5. Tengo la fortuna de que me conservo muy bien. La cabeza me funciona estupendamente. Me ilusiono. Me gusta hacer deporte. No puedo decir que sienta añoranza o que quisiera volver atrás. A veces digo, en broma, que me gustaría ser un niño de 8 años…Todos los recuerdos son muy gratos, gratísimos”. Y así se analiza a sí mismo porque “saber analizarse es muy importante en la vida”.

D. Avelino es redondelano. “En Redondela hay muy buen humor”, asegura. Allí fue ordenado en la parroquia de Santiago de Redondela el 2 de octubre de 1971 por el obispo de Tui-Vigo José Delicado Baeza. “Una fecha clave en mi vida y en la historia de la Diócesis”, afirma. “Cincuenta años, se dice pronto, pero día a día, tienen mucho que contar…”

Desde los 13 años, fue recriado en Tui. “A mí me ha enamorado Tui”. Esta ciudad “tiene el sabor exquisito de un buen vino añejo”. Y no digamos la Catedral tudense: “Yo, que llevo mucho tiempo aquí, que la estudio, siempre encuentro cosas nuevas y maravillosas en ella. ¡Siempre! La observo con ojos de análisis…”.

Su vocación prendió a los 13 años. “Un día, sin pensarlo, tuve un cosquilleo en la cabeza… Había un sacerdote que era muy buena persona. Yo le quería mucho. Fue para mí como un segundo padre. Inesperadamente –porque nunca había pensado en serlo, ni había sido siquiera monaguillo- se me ocurrió decirle:

-A mí me gustaría ser sacerdote.

Se lo dije así. Estábamos solos. Lo recuerdo perfectamente como si fuera esta mañana. Y su respuesta:

-Mira, al seminario vienen los chicos buenos. Tú eres un gamberro.

Efectivamente, yo era muy traste, inquieto y siempre estaba dando guerra”.

De su etapa como seminarista, D. Avelino dice que “había una cosa muy buena y que yo deseo para todos…A mí me inculcaron, desde pequeño, el gusto por el estudio y por la lectura. Y eso lo agradezco a todos hoy en día…”. Pero también el hacer deporte, pero “los tiempos de estudio eran sagrados”. Y añade: “Yo esto lo cogí desde el primer momento”.

Tanto es así que Bouzón Gallego llegó a ser un buen jugador de balonmano. “No tenía mucha estatura, pero era robusto”. Sin embargo nunca llegó a federarse para seguir una carrera deportiva, ya que optó por el estudio. Además le encanta la natación que, dice, le relaja mucho.

Pues bien, junto al estudio y al deporte, D. Avelino destaca, de sus años de seminarista, la vida de piedad. “Se nos ayudaba a rezar. La oración era como una especie de necesidad, una conversación familiar. Yo en aquella capilla me encontraba con Alguien muy cercano, que me escuchaba y yo tenía necesidad de desahogarme con Él. Y al mismo tiempo buscar una respuesta…Es lo que cogí y no quisiera perderlo, porque es fácil perderlo”. Y todo esto sucedía ya en el Seminario Menor, en Tui.

“En resumen, nos formaban en el aspecto físico, interior e intelectual”, recapitula este tudense de adopción.

Como director del Archivo de la Diócesis de Tui-Vigo, D. Avelino tiene una larga experiencia. “Yo dedico muchas horas. Tengo una batalla, digamos, interna, muy personal, sobre qué tiempo tengo que dedicar al archivo y qué tiempo a otras tareas…”. A D. Avelino le encanta comunicarse y en el Archivo encuentra ocasión de recibir a personas de muy diversa procedencia. “A la gente les gusta que les diga algo que los oriente. Es muy enriquecedor tanto para ellos como para mí”, explica.

Como sacerdote, tiene muy claro que lo más importante de su tarea es celebrar la santa Misa, confesar y enseñar. Este día del Pilar, D. Avelino cumplirá 18 años como párroco de san Bartolomé de Tui. “La iglesia de san Bartolomé es un diamante desconocido y vale la pena conocerlo”, dejar caer. Presume de su hoja parroquial, que es más, explica, un boletín que encuaderna primorosamente como, le consta que hacen otros tudenses.

Este sábado día 9 de octubre más de un centenar de personas participarán en un homenaje a este redondelano-tudense. Estos días ha recibido muchísimas felicitaciones por los 50 años de sacerdocio y sus 18 al frente de san Bartolomé. Habrá una misa a las 12.30 en san Bartolomé de Tui y luego un convite en uno de los restaurantes del municipio. Seguro que será algo sencillo y entrañable, como es D. Avelino Bouzón Gallego, pero estará rodeado del cariño de muchas personas que se han beneficiado de su servicio sacerdotal, así como de su amistad y de su ayuda profesional como archivero y bibliotecario.

 ¡Gracias, D. Avelino, porque me consta que, en estos años, ha dado lo mejor de sí mismo!

Escuche la Homilía de D. Avelino Bouzón en San Bartolomé de Tui. Parte I y Parte II.

Un momento del banquete-celebración.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada
21